Servicio de Agua potable y saneamiento urbano

Características

La distribución de agua potable por red en General Pico se inicia en el año 1987 y, a partir del año 1995, comenzó a prestar el servicio la Cooperativa Regional de Electricidad, Obras y otros Servicios de General Pico Limitada (CORPICO).

La ciudad se abastece de agua del acuífero denominado Pico-Dorila. El área del acuífero es de aproximadamente 80 km2, con parámetros de buena calidad hasta una profundidad aproximada de 25 metros. Su explotación se realiza mediante 60 pozos de bombeo, que extraen un caudal promedio de 9 m3 cada uno.

De cada perforación se extraen aguas con distinta calidad físico-química. Por lo tanto, se operan las bombas en forma selectiva, con objeto de obtener una mezcla final de mejor calidad, respetando los parámetros físico-químicos y bacteriológicos establecidos en la Ley Provincial Nº 1027.

Actualmente, la Administración Provincial del Agua está ejecutando seis nuevas perforaciones en el acueducto Pico-Dorila, que reemplazarán a otras de menor calidad, lo que permitirá mejorar los parámetros físico-químicos del agua entregada a la ciudad.

En los últimos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció valores umbrales de calidad que están por debajo de nuestra Ley Provincial, adhiriéndose el Código Alimentario Argentino (CAA). En consecuencia, la Provincia de La Pampa debe establecer sus propios parámetros, de acuerdo a su realidad regional, e implementar las medidas necesarias para alcanzarlos.

El agua captada se transporta, mediante un acueducto principal y ramales secundarios, desde la zona de Dorila hasta una cisterna subterránea de 2000 m3 de capacidad, ubicada en el predio de APySU (Agua potable y Saneamiento Urbano) situado en calles 13 y 104 de nuestra ciudad.

Junto a la cisterna principal, se encuentra la sala de bombas, construida en dos niveles. En el nivel superior están ubicados los tableros eléctricos, mientras que en el inferior se encuentran cuatro bombas elevadoras (cuya capacidad aproximada es de 250 m3 cada una), que son comandadas por sensores de nivel instalados en el tanque elevado. Previa elevación al tanque, se inyecta cloro en estado gaseoso al agua, lo que le confiere su calidad de potable.

El tanque elevado posee una capacidad de 500 m3 y una altura de 25 metros, cumpliendo la función de otorgar la presión necesaria a la red de distribución de agua potable para alcanzar todos los puntos de la ciudad.

Desde las cañerías de distribución, el agua ingresa a las viviendas, donde se instala un medidor de consumo y se almacena en los tanques domiciliarios de reserva, para luego ser utilizada de acuerdo a las necesidades.