Servicio de Agua potable y saneamiento urbano

Reutilización de las aguas tratadas para uso agrícola y/o forestal

Se encuentra en estudio un Proyecto de Reutilización de las Aguas Tratadas para uso Agrícola y/o Forestal. Para ello, deben previamente determinarse los volúmenes mínimos y máximos a considerar, procesando registros de caudales de líquidos tratados y de series de precipitaciones ocurridas en la ciudad, entre otras variables.

El objetivo principal del proyecto es establecer una propuesta productiva intensiva para el reuso de las aguas tratadas, que permita consumir parte de las mismas, manteniendo las cantidades acumuladas en los cuencos en niveles operativos y en condiciones de calidad aceptables.

En el ámbito de la protección medioambiental, se comienza a considerar el ciclo del agua en el transporte de sustancias contaminantes y en la intervención del sistema suelo-vegetación. En consecuencia, se deben elaborar métodos eficaces para la predicción de dichos efectos, introduciendo los costes medioambientales como primer paso.

El tratamiento de lagunas de estabilización con amplios tiempos de detención tiene una gran ventaja en el contexto del reuso agrícola, ya que se reduce la concentración de bacterias coliformes por varios órdenes de magnitud y se eliminan también los huevos y quistes de helmintos (parásitos intestinales), que suelen ser el mayor problema de salud pública en algunas zonas de países en desarrollo.

Se considera al riego como un tratamiento terciario de las aguas residuales, donde el suelo que habitualmente está compuesto por combinaciones de arena, limo y arcilla se comporta como un verdadero filtro biológico natural. Se forma un sistema heterogéneo, compuesto por tres fases: sólida, líquida y gaseosa, donde se producen fenómenos físicos y químicos muy difíciles de describir por su complejidad, que generalmente se estiman empíricamente.

El riego de cultivos agrícolas con aguas residuales de origen doméstico es una opción muy atractiva para la disposición final de las aguas residuales por las siguientes razones:

1. Permite que las autoridades municipales desalojen las aguas cloacales, eliminando al mismo tiempo los problemas de hedores y la contaminación del medio, generando un beneficio ambiental para sus habitantes.

2. El riego requiere cantidades grandes de agua que generalmente no son disponibles en zonas de escasez de agua. Por lo tanto, permite que los usuarios (agricultores) obtengan el agua a precio nulo.

3. Se puede aprovechar no sólo el agua sino también los recursos adicionales que contienen las aguas residuales, ya que contiene gran cantidad elementos nutritivos como: materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio y otros nutrientes. Por lo tanto, permite reducir el uso de fertilizantes.

4. La adición de materia orgánica contribuye a mejorar la estructura del suelo.

5. Los requisitos de calidad de agua para riego de cultivos agrícolas son flexibles.

La posibilidad de utilizar aguas residuales tratadas para riego agrícola depende de dos aspectos principales relacionados con su calidad:

- La calidad del efluente desde el punto de vista sanitario.
- La calidad del efluente desde el punto de vista agrícola.

El proceso de tratamiento necesario para que un agua depurada pueda ser reutilizada se denomina generalmente regeneración y el resultado de dicho proceso agua regenerada. De acuerdo con su significado etimológico, la regeneración de un agua consiste en devolverle, parcial o totalmente, el nivel de calidad que tenía antes de ser utilizada.

El aprovechamiento de un agua regenerada requiere normalmente:

1) Transporte desde la planta de regeneración hasta el lugar de utilización.

2) Almacenamiento o regulación temporal para adecuar el caudal suministrado por la planta a los caudales consumidos.

3) Definición de normas de utilización del agua que permitan minimizar los posibles riesgos directos o indirectos para el medio ambiente, las personas que la utilizan, la población circundante al lugar de uso y los consumidores de cualquier producto cultivado con el agua regenerada.

El objetivo a conseguir es que la reutilización planificada del agua constituya un componente esencial de la gestión integrada de los recursos hídricos, mediante acuerdos entre usuarios urbanos, agrícolas y de ocio. Ello, puede contribuir en forma significativa al aumento neto de dichos recursos, aunque su progreso no depende únicamente de los avances tecnológicos.