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Jueves, 10 de agosto del 2017
Mendoza autoriza uso de agua del Atuel para extraer petróleo
Los pozos de petróleo no convencional están en el lado mendocino de Vaca Muerta. El gobierno cuyano autorizó el uso del recurso hídrico sin consultar a la cuenca. Además, salteó la evaluación de impacto ambiental y la audiencia pública para evitar el rechazo de las ONGs ambientalistas.

Por Juan José Reyes

Los pozos donde se comenzó a extraer hidrocarburos por el sistema fracking desde el lado mendocino de Vaca Muerta, forman parte del yacimiento Puesto Rojas, en el Sosneado y Malargüe, localizado a pocos metros del cruce entre las rutas 40 y 222 (ruta de acceso al renombrado centro de ski Las Leñas) y muy cerca del río Salado.

Justamente, será el cauce del principal afluente del río Atuel el que aportará el agua necesaria para el proceso de extracción del petróleo no convencional. Así lo resolvió el gobierno de la provincia de Mendoza a través de la Resolución 813/17, del 26 de julio último, de la Dirección de Protección Ambiental (ex Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales). El expediente donde se tramitó el permiso es el caratulado “Adecuación de Infraestructura-Perforación Pozos de Desarrollo-Area Puestos Rojas”.

La explotación hidrocarburífera vía fracking fue adjudicada a la petrolera El Trebol SA, propiedad de una compañía de capitales suizos fusionada con Andes Energía con el nombre de Phoenix.

Fractura hidráulica.
Todas las actividades de extracción de petróleo y gas no convencional bajo la técnica experimental denominada fracking (fractura hidráulica) requieren la utilización de grades cantidades de agua. Mendoza comenzó a realizar esa práctica desde el 31 de julio de este año en zonas aledañas a los afluentes del río Atuel, es decir, que habrá una utilización más elevada de los caudales de nuestro “río robado”. 

Los trabajos ya han comenzado con el visto bueno del Departamento General de Irrigación. Las perforaciones son de 1.900 y 2.500 metros con un alto consumo de agua, estimado en 2.500 metros cúbicos (420 metros cúbicos para cada fractura).

A escondidas.
La aplicación de la técnica de fracking en los pozos identificados como Petre 103-1015-1017 e YPF 59 (Puesto Rojas) del departamento Malargüe es otra afrenta mendocina a la pelea por el río Atuel. Ahora han autorizado a la empresa a comenzar los trabajos, aclarando que para llevar adelante este cometido, los funcionarios del gobierno de Alfredo Cornejo (Cambiemos) argumentaron que: “por tratarse de pozos ya hechos, saltearon las instancias de Evaluación de Impacto Ambiental y Audiencia Pública”, que son obligatorias, según la Ley Nacional 25675. Además de ello, su accionar fue realizado en el más absoluto silencio.

Hace dos años y medio, un amparo ambiental impidió el primer intento de realizar dicha actividad en la provincia, cuando se impugnó el procedimiento por irregularidades administrativas de menor tenor que las que presenta el procedimiento en este caso.
Los pozos donde se comenzó a hacer fracking, forman parte del yacimiento Puesto Rojas, ubicado entre El Sosneado y Malargüe, y se localizan a pocos metros del cruce entre las rutas 40 y 222 (ruta de acceso al centro de ski Las Leñas) y muy cerca del río Salado, principal afluente del río Atuel y del cual se extraerá parte del agua requerida. 
Las diferentes instituciones que emitieron la resolución le dieron un tratamiento y aprobación express, por lo cual no se realizaron las consultas a los pobladores, departamentos y provincias que pueden ser directamente afectadas por la contaminación y uso indiscriminado de agua.

¿Otro amparo ambiental?
No faltaría mucho para que nuestra Legislatura y el PEP presenten un Amparo Ambiental, aunando esfuerzos con organizaciones socio-ambientales como la Fundación Chadileuvú y Alihuén. Lo concreto es que el accionar, evasión e incumplimiento por parte de Mendoza frente a los proceso de consultas establecidas por las normativas vigentes agravan más el problema de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación desde el punto de vista ambiental sobre la necesidad de que el Atuel corra por La Pampa con el fin de preservar el ambiente y los recursos para las generaciones futuras (la provincia de Entre Ríos fue la primera que prohibió el fracking).

Ahora también apareció la empresa Halliburton para iniciar las fracturas a un costo de más de 300 mil dólares cada una. Lo concreto es que nuevamente los mendocinos, ahora en el tema hidrocarburífero del lado que les corresponde de Vaca Muerta entran nuevamente en otro conflicto con nuestra provincia.