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Viernes, 11 de agosto del 2017
Antropólogo piquense fue becado por universidad norteamericana
El joven antropólogo piquense, Nicolás Gabriel Wiggenhauser, de 26 años de edad, viajará el próximo viernes a Estados Unidos, donde realizará durante el próximo lustro un doctorado en antropología evolutiva y, a su vez, conformará un equipo de investigación que estudia la evolución del cerebro de los mamíferos.

Hasta el año anterior trabajó como investigador del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), aunque debió renunciar a esa beca tras ser admitido por una de las becas más prestigiosas del mundo, que le brindará el acceso a la Universidad Stony Brook de la ciudad de Nueva York.


El joven pampeano, manifestó ser fruto de la educación pública argentina, a la que valoró y destacó, a la vez que se lamentó de los “procesos de recorte bastante agresivos” que está sufriendo la investigación científica argentina en los últimos años.


Wiggenhauser se graduó de antropólogo a principios de 2016, en la Universidad Nacional del Centro de Buenos Aires, con sede en la localidad bonaerense de Olavarría.


“De chico me gustó la parte histórica, la diversidad cultural y la evolución de las sociedades y opté por esa orientación, pero a lo largo de la carrera empecé a leer y a descubrir otras temáticas y me empecé a interesar más en la antropología biológica.

 

Tuve la fortuna de poder integrar un equipo de Investigación de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata para hacer mi tesis. Ahora voy a hacer un doctorado en antropología evolutiva, que es una orientación que en Argentina no existe y en Estados Unidos tiene mucho empuje y desarrollo y, por el tema de investigación, por el perfil de los investigadores y de la universidad, ese viraje hacia lo biológico se va a acentuar más en estos últimos cinco años”, contó en diálogo con LA ARENA.

 

Becado en Estados Unidos. 
Además manifestó que desde su último año de cursada, comenzó a contactar a investigadores de todas partes del mundo para contarles, para recibir recomendaciones de las universidades en las cuales pudiera continuar su formación.


“Hice una búsqueda previa y por otro lado, muchos investigadores me recomendaron ciertas universidades tanto en Estados Unidos como en Alemania e Inglaterra. En muchas me decían que estaban interesadas en mi perfil pero que no tenían posibilidad de darme plata porque era muy joven y no estaba recibido. Después, ya una vez recibido, me empezaron a admitir pero no me daban plata para viajar y faltaba el sustento económico. El año pasado salí seleccionado y los primeros dos años voy a estar becado por esta beca, que es una de las más reconocidas y de mejor calidad y cobertura que tiene el mundo”, indicó.

 

Un contrato. 
En el mismo sentido, agregó: “Logré establecer un contrato con la universidad que me recibe, que es Universidad Stony Brook de Nueva York, que los dos primeros años la beca se hace cargo de mi sustento económico y a partir del tercer año la misma universidad me da trabajo y se hace cargo de la parte de mi status legal en Estados Unidos. Pude establecer un contrato de acá a cinco años, que es la duración que tiene el doctorado”.


El joven profesional piquense, en diálogo con este medio, dijo que ambiciona “seguir trabajando en esos lugares de reconocimiento mundial”, y subrayó que si bien Estados Unidos puede significar una posibilidad laboral importante de cara al futuro una vez que finalice el doctorado, bien podría recalar en “universidades muy potenciales en Europa, sobretodo en Alemania e Inglaterra, que son las otras dos potencias en este tipo de investigaciones”.

 

Recortes a la ciencia argentina. 
El pampeano que viajará el viernes 19 de agosto a Estados Unidos para iniciar su doctorado una semana más tarde, se refirió al lugar que ocupa la ciencia en Argentina. 
“En Argentina la ciencia está sufriendo un proceso bastante reductivo y eso es lamentable porque yo me considero un fruto de la educación pública, tanto a nivel secundario como universitario. Yo estudié en el Universidad Nacional del Centro de la provincia de Buenos Aires y estuvo al amparo de todo lo positivo de todo el proceso de recuperación de la ciencia argentina que se vivió en los últimos 12 años”, indicó. 


“El Conicet se revitalizó mucho y ahora está sufriendo procesos de recorte bastante agresivos, por eso desconozco como va a ser el estado de la ciencia de acá en adelante, dependerá mucho de los vaivenes políticos del momento. Igual seguiré en contacto con investigadores argentinos porque los temas de investigación y los equipos de trabajo siempre son colaborativos. Hoy en día la ciencia no se reduce a un sólo país, si no que se trabaja en conjunto con todo el mundo”, sostuvo.

 

“Evolución del cerebro”. 
Por último, Wiggenhauser contó que se desempeñará en uno de los pocos laboratorios del planeta que investiga la evolución del cerebro de los mamíferos.


“Si bien el tema de mi investigación está por definirse, yo voy a investigar la evolución del cerebro desde un punto de vista antropológico y evolutivo. Voy a integrar uno de los pocos laboratorios en el mundo que se dedica a la evolución del cerebro no tanto en seres humanos en sí, sino en todos los mamíferos en general. Estoy muy contento por estar en ese conjunto de investigadores que están haciendo una contribución muy grande”, finalizó.

Fuente: Diario La Arena