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Jueves, 12 de octubre del 2017
Informe revela la grave situación del pequeño productor yerbatero
La investigación de Coninagro indica que pese a que el producto mantiene un consumo estable en los últimos 20 años, los cultivadores, en su mayoría propietarios de menos de 10 hectáreas, apenas reciben ganancias por su cosecha. El transporte equivale hasta el 54 por ciento de los costos de producción.

La Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) realizó un informe sobre la situación yerbatera en el país, y reveló que, pese a que los valores del producto y su consumo se mantienen estables, los productores están gravemente afectados por los bajos ingresos que perciben por la hoja verde, que representa tan solo el cinco por ciento del precio de la yerba en góndola.

Uno de los elementos a destacar, es que la composición de los productores de yerba está fuertemente representada por pequeños y medianos propietarios de tierras, en el que el 76 por ciento poseen menos de 10 hectáreas, mientras que el 22 por ciento tienen entre 10 y 50 y sólo el 2 por ciento cuentan con más de 50.

Esto, en parte explica la delicada situación de los agricultores a la hora de poder presionar por obtener mayores ganancias por la hoja, y su debilidad en los canales de distribución y comercialización de la yerba.

Por otra parte, el informe de Coninagro presenta otro problema estructural del campo argentino, que son los costos de transporte en la producción yerbatera, ya que representa entre un 46 y un 54 por ciento del total de los gastos de siembra y cosecha, contra tan solo un 17 por ciento que implica la inversión en insumos y el 36 por ciento en mano de obra.

En este sentido, el modelo cooperativo de los productores es presenta como la alternativa más viable de los pequeños y medianos productores para sostener la productividad y rentabilidad del sector, tal como expresó a esta agencia el representante de la cooperativa Jardín de América, que comercializa la marca Flor de Jardín, Alonso Purrelef: “Ser una isla de producción es casi imposible, y de ahí surge la asociatividad. Los beneficios son en cuanto a la logística y por supuesto, que la cooperativa paga el precio digno y justo por la hoja verde”.